
En plena Cordillera Cantábrica, la cumbre del Zalama
marca la divisoria entre las provincias de Burgos, Cantabria
y Vizcaya. A sus pies, los habitantes de San Pelayo aún
continúan con sus tareas ganaderas, como ha sido tradicional,
en los últimos siglos, en toda la Merindad de Montija.
Una de estas antiguas viviendas ganaderas se ha transformado
en una original y colorida casa rural compartida. Junto al patio,
otra parte de la casa se ha convertido en un creativo taller
de artesanía.
El
salto de aguasal o la calzada romana de Irús son algunas
de las propuestas para el tranquilo paseo. Para los mas preparados,
el reto se centra en el ascenso al Zalama. Si preferimos recorrer
unos kilómetros en coche, podremos visitar el Alto Asón,
Espinosa de los Monteros, el área pasiega burgalesa o
el espacio de Ojo Guareña. El Valle de Mena es una visita
obligada: armoniosos pueblos, casonas, torres, palacios, iglesias
románicas, se entremezclan con un paisaje en el que domina
el verde de pastizales y de la exuberante vegetación.
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5 habitaciones con baño, 1 suite, salón, comedor
con chimenea y jardin
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