Desde
la población de Cadagua, emplazada en un extremo del
Valle de Mena, a la sombra de los desafiantes Montes de la Peña,
comenzaremos nuestro ascenso a este puerto. Tomaremos un ancho
camino, que parte desde la iglesia y se dirige al cementerio,
lugar que se distingue fácilmente por los altos cipreses.
Un sendero a la derecha pasa junto al cementerio y deja el depósito
de agua a la izquierda. Después de atravesar un arroyo,
pasaremos bajo las vías del tren, y enlazaremos con otro
camino muy marcado.
La pendiente es prolongada. A la vez que ganamos altura, la
vista va mejorando. Este puerto fue muy utilizado como vía
de comunicación entre castilla y los puertos cantábricos.
Para el regreso, descendemos por el mismo serpenteante itinerario
de ascenso.
De nuevo en Cadagua, podremos acercarnos al nacimiento del río.
Tomaremos otro ancho camino que luego se dirige a Lezana. Se
abandona el camino en una finca particular que atravesaremos
en busca del río. Siempre respetaremos este espacio.