Este
corto recorrido nos encamina hacia un estrecho desfiladero que
el Ebro ha modelado en la Sierra de Tudanca.
Partiendo
del bello conjunto rural de Tudanca, caminaremos por un sendero
que sigue el curso del río, dejando este a nuestra izquierda.
Llegaremos
así a un serpenteante puerto, que bien construido por
los hombres del lugar, salva todas las dificultades naturales
originadas por el Ebro. Una auténtica maravilla.
Una
vez en la cumbre, la vista es excepcional. Si lo deseamos podemos
continuar la ruta hasta Cidad de Ebro por la orilla del río.
El retorno se realizará por el mismo sendero.